Clínica Ponce de León, especialistas en ortodoncia infantil en Alicante

La ortodoncia infantil cumple un papel muy importante en la prevención con el fin de evitar problemas posteriores en la dentadura y la posición de los dientes del niño. La salud bucodental debe estar en manos de profesionales con el objetivo de que puedan practicar los tratamientos adecuados a los más pequeños. En este sentido, Clínica Ponce de León es un referente en este sector, por sus años de experiencia y su especialización.

Hoy en día, nos podemos encontrar con nuevas técnicas, procedimientos innovadores y aparatos de última generación. Sin embargo, solo un profesional cualificado podrá ofrecer el mejor asesoramiento y garantizar el tratamiento que sea efectivo para el niño. Está claro, que se obtienen mejores resultados en la ortodoncia infantil, que cuando se aplican en edad adulta.

Las garantías de la ortodoncia infantil en manos de profesionales

El uso de brackets metálicos puede producir rechazo en muchos niños y jóvenes por el problema estético que presentan. Sin embargo, el sistema de ortodoncia invisible Invisalign se ha convertido en una excelente alternativa, al incorporar férulas transparentes fabricadas con un sistema 3D.

La ortodoncia infantil preocupa bastante a los padres, por esta razón, buscan el mejor asesoramiento con la finalidad de garantizar el mejor tratamiento para sus hijos. Unos dientes incorrectos generan problemas de autoestima en el paciente, lo más normal, es evitar enseñarlos o sonreír. Por este motivo, este tipo de soluciones son de gran ayuda y ofrecen muchas ventajas frente a los métodos convencionales.

Entre los principales beneficios está la mayor comodidad, evitar las llagas que, en ocasiones, producen los clásicos brackets u otros tratamientos. Asimismo, se facilita la higiene y no son un problema en la alimentación. A todo esto, se añade que el impacto estético es mucho menor, por lo que esto es de gran ayuda, en edades donde el pequeño está en pleno desarrollo.

En conclusión, la ortodoncia invisible en los pacientes más pequeños puede ser la mejor opción para empezar a cuidar su dentadura. Incluso, se puede aplicar en niños que tienen a partir de los 6 años en adelante. Además, se adapta al proceso de crecimiento del menor con la finalidad de encontrar el alineamiento adecuado para su edad.